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Actualizado a julio de 2026 · Comunidad de Madrid · Lectura 7 min

Cómo preparar la visita de valoración: el diario de 7 días

La visita de valoración es el momento que decide el grado de dependencia de tu familiar, y con él, las ayudas a las que tendrá derecho. Dura poco más de media hora y, si no se prepara, es muy fácil que el grado reconocido quede por debajo de la realidad. Aquí te explicamos por qué pasa esto y cómo evitarlo con un diario de 7 días.

Lo más importante de este artículo: la mayoría de personas valoradas minimizan sus propias dificultades delante del profesional, por dignidad o por costumbre. Un registro escrito de lo que ocurre en un día normal —no lo que "debería" pasar— es la herramienta más eficaz para que el grado se ajuste a la realidad.

Qué es la visita de valoración y qué decide

Tras presentar la solicitud de dependencia, un profesional acreditado por la Comunidad de Madrid —normalmente un trabajador social o un terapeuta ocupacional— se desplaza al domicilio para aplicar el Baremo de Valoración de la Dependencia (BVD), regulado por el Real Decreto 174/2011. La entrevista observa y puntúa la capacidad de la persona para realizar por sí misma las actividades básicas de la vida diaria: asearse, vestirse, comer, moverse por casa, controlar esfínteres, y también su nivel de orientación y necesidad de supervisión.

De esa puntuación sale el grado de dependencia (Grado I moderada, II severa o III gran dependencia), que a su vez determina qué prestaciones y servicios se pueden solicitar. Si quieres ver el proceso completo, desde la solicitud hasta el PIA, tenemos una guía paso a paso aparte.

Por qué el resultado suele quedar corto

El error más frecuente y más caro en todo el proceso no es de papeleo: ocurre delante del valorador. La persona dependiente, casi siempre por dignidad, tiende a mostrar su mejor versión durante la visita. Se incorporará sin ayuda aunque en casa lleve semanas sin poder hacerlo sola. Dirá "sí, como bien" aunque haga meses que alguien le corta la comida o le recuerda que trague. Contestará con seguridad a preguntas de orientación aunque esa misma mañana haya confundido el día de la semana.

Esto no es mala fe ni intención de "hacer trampas" en ningún sentido: es una reacción humana ante un desconocido que evalúa cómo te desenvuelves. Pero tiene una consecuencia muy concreta: si la valoración se basa solo en lo que el profesional observa en esos 30-40 minutos, el grado puede quedar uno o dos escalones por debajo de la realidad diaria. Y eso significa menos prestación económica, o quedar fuera de un servicio que la familia sí necesita.

El diario de 7 días: qué anotar

La solución no es "exagerar" nada —el baremo detecta fácilmente una descripción inflada y sin detalle—, sino documentar con datos concretos lo que sucede en una semana normal. Anota cada día, en cada bloque, hechos y frecuencias, no impresiones generales:

No hace falta redactar párrafos largos: basta con una frase por bloque y por día. Lo que da fuerza al diario es la frecuencia ("3 de 7 noches se levantó desorientada") y el tipo de ayuda ("necesita que alguien esté presente durante la ducha por riesgo de caída"), no adjetivos como "le cuesta" o "un poco".

No empieces el diario desde una hoja en blanco

El Kit Dependencia Madrid incluye una plantilla de diario de 7 días ya estructurada por bloques del baremo, con ejemplos ya rellenos de un caso real, para que solo tengas que anotar lo que observas cada día.

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Cómo entregarlo el día de la visita

El diario no sustituye a la entrevista, la complementa. El día de la visita:

  1. Entrega el diario por escrito al profesional al principio de la visita, antes de que empiece a preguntar.
  2. Si la persona valorada minimiza algo delante del profesional ("no, si yo me apaño sola"), no la contradigas de forma brusca delante de ella: es mejor que el diario ya recoja el dato y el valorador lo tenga por escrito.
  3. Responde con hechos concretos si te preguntan directamente, en lugar de valoraciones generales: mejor "esta semana se ha caído dos veces al levantarse del sofá" que "está bastante peor últimamente".
  4. Si hay informes médicos o de especialistas recientes (geriatría, neurología, rehabilitación), tenlos a mano por si el valorador quiere consultarlos.

Quién debe estar presente

Es recomendable que esté presente la persona que más tiempo pasa con el dependiente en el día a día —normalmente el cuidador principal—, porque es quien mejor puede aportar los datos que la persona valorada no va a mencionar por sí misma. Si hay más de un cuidador (por ejemplo, turnos entre hermanos), lo ideal es que el diario ya recoja las observaciones de todos, aunque solo uno esté presente en la visita.

Qué llevar el día de la visita: checklist

Qué pasa después de la visita

Con la puntuación del baremo, la Administración dicta una resolución con el grado reconocido. El plazo legal máximo para resolver desde la solicitud es de 6 meses (180 días), aunque en la práctica suele alargarse. Si el grado que llega no refleja lo que describía el diario ni la situación real, existe la vía de reclamación previa a la vía jurisdiccional social, con un plazo de 30 días hábiles desde la notificación. Y si pasan los 6 meses sin respuesta, puedes reclamar el silencio administrativo.

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Aviso: este artículo es orientación práctica de carácter general, no asesoramiento legal personalizado. Ningún recurso puede garantizar un grado ni una cuantía: eso lo decide la Administración tras valorar a la persona. Verifica siempre los requisitos y formularios vigentes en la sede electrónica de la Comunidad de Madrid. Referencias normativas: Ley 39/2006; Real Decreto 174/2011 (Baremo de Valoración de la Dependencia); Real Decreto 1051/2013.